miércoles, 9 de enero de 2013

La Fragata Libertad ya está frente a Mar del Plata

El corresponsal naval de la Armada, Oscar Filippi, adelantó este martes que la Fragata Libertad ya "se encuentra frente a la ciudad de Mar del Plata, a unos 9 kilómetros de la costa".

En declaraciones a radio Brisas, Filippi, quien cumple destino en el Área Naval Atlántica, Base Naval Mar del Plata, aseguró que "ya se está diagramando todo para el arribo de la Fragata Libertad mañana por la tarde".



El corresponsal indicó que la Fragata "debe haber llegado a esa posición cerca de las 9" y aclaró que aún no se la puede divisar desde la costa.

En cuanto a los trabajos que están haciendo para recibir al buque escuela, Filippi dijo que "se acondicionó el predio que está frente al muelle oeste y se está haciendo toda la organización que tiene que ver con el ingreso de la Fragata". Asimismo, agregó que la Armada está a cargo de "la actividad náutica para escoltarla hasta su ingreso a puerto".

Sobre el acceso para el público en general, Filippi precisó que "el ingreso estará en el portón pegado al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (ubicado en Paseo Victoria Ocampo 1, Escollera Norte) y el vallado finaliza donde está la capillita Stella Maris, hacia el norte".

Javier Echegaray, el Práctico Civil de los puertos de Mar del Plata, que se ocupará de guiar a la embarcación, explicó cómo será el amarre.

"La idea es abordar la Fragata a cuatro millas, que son alrededor de siete kilómetros al Norte de la boca del puerto, de ahí, entra a motor", aseguró.

Al comentar su experiencia, dijo que "no es la primera vez que me ha tocado conducir la Fragata Libertad pero siempre de salida nunca de entrada" y advirtió que "el banco de arena está complicando las maniobras y bastante", aunque descartó inconvenientes.


"El Práctico es un asesor de ruta y gobierno del capitán. El capitán no delega en ningún momento la responsabilidad sobre su buque y de su tripulación. En los usos y costumbres generalmente, el Comandante y el Capitán, confían plenamente en el Práctico y, por una cuestión de practicidad, las órdenes las da el Práctico. Pero el responsable siempre es el capitán", completó el experto naval.

Por último, reveló que en las tareas lo acompañará un Práctico Militar de apellido Sotelo "para que el siga la maniobra final de atraque".

La Prefectura Naval Argentina desplegará este miércoles un dispositivo de seguridad y ordenamiento del tráfico marítimo con motivo del arribo. El operativo se realizará con el apoyo de guardacostas, embarcaciones de superficie y un helicóptero, que estarán desplegados en toda la jurisdicción, comunicó el Ministerio de Seguridad.

Dentro de las medidas implementadas, se determinó que el acompañamiento del buque durante su acercamiento al puerto se efectúe a una distancia de 600 metros, por lo que las embarcaciones particulares no podrán navegar ni aproximarse a esta zona.

Por lo tanto, se designarán zonas de restricción para navegar dentro del espacio físico del puerto de Mar del Plata lindante a la Base Naval.

Por último, la Prefectura de Mar del Plata gestionará los avisos a los navegantes a fin de que la comunidad náutica tome conocimiento de las medidas de seguridad que se implementarán en las áreas establecidas.

Tras permanecer 77 días detenida en Ghana, la Fragata Libertad arribará este miércoles al puerto de Mar del Plata, donde será recibida por la presidenta Cristina Kirchner en un gran acto con la presencia de todo su Gabinete, gobernadores, intendentes, dirigentes y militantes de agrupaciones oficialistas.

Tras la polémica y las críticas recibidas por el embargo de la fragata que lograron concretar los denominados fondos buitre, el Gobierno presentará como una victoria política la recuperación del buque escuela de la Armada Argentina durante esa ceremonia que incluirá espectáculos artísticos y de fuegos artificiales.

Está previsto que la Fragata Libertad arribe entre las 18.00 y las 19.30, dependiendo de la intensidad del viento, y como el ingreso del buque y el amarre en el puerto llevará un tiempo, recién a las 21.00 se iniciaría el discurso de la jefa de Estado.

También la Corbeta Espora, que estuvo varada en Sudáfrica desde octubre por problemas técnicos, acompañará durante un tramo la llegada de la Fragata Libertad, pero no amarrará en ese puerto ya que deberá seguir hacia su destino final, que es la Base Naval de Puerto Belgrano, en el sur de la provincia de Buenos Aires, adonde arribará entre el jueves y viernes, precisaron fuentes de la Armada a Noticias Argentinas.
http://www.ambito.com/noticia.asp?id=670453

lunes, 31 de diciembre de 2012

FELICES FIESTAS Y LO MEJOR PARA ESTE AÑO NUEVO QUE COMIENZA...FELIZ 2013 !!!

Se termina un año y comienza uno nuevo... hay muchas cosas que pason por mi vida este 2012, aprendi a tomar lo mejor de cada momento, aun cuando las cosas no salen como queremos las mismas nos enseñan que mientras respiramos , querramos, perseveremos y amemos Dios nos puede sorprender y entregar los deseos que anhelamos en nuestro corazon. A todos mis amigos espero que tengan un muy pero muy FELIZ 2013.



Horacio Mendoza

jueves, 13 de diciembre de 2012

ECONOMIA VERDE

¿Qué es la Economía Verde?

La crisis financiera mundial que comenzó en 2007, y sigue resonando hoy en día, es considerada por muchos economistas como la peor crisis financiera desde la Gran Depresión de la década de 1930. Una de las principales lecciones que podemos extraer de esta experiencia es que el funcionamiento de las economías en la forma en que lo hemos hecho siempre, haciendo lo de siempre, claramente no es una opción. La nueva economía verde es por lo tanto, una propuesta alternativa y mucho más sostenible de hacer negocios.


Una economía verde se describe como una economía que tiene como resultado mejorar el bienestar humano y la equidad social, reduciendo significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica. En otras palabras, podemos pensar en una economía verde como un entorno económico que alcanza bajas emisiones de carbono, la eficiencia de los recursos y, al mismo tiempo que sea socialmente inclusiva.

Tragedia de los comunes

El dilema al que nos enfrentamos entre la actual convencional economía "marrón" y una nueva propuesta de economía verde se ilustra mejor a través de un influyente artículo escrito por Garrett Hardin, La Tragedia de los Comunes, en 1968. Él describe un pastizal común en la que varios agricultores permiten su ganado pastar. Con el fin de aumentar la riqueza individual, está en el interés de cada agricultor ampliar su rebaño y continuar en el mismo pedazo de tierra. Pero después de que el umbral de un cierto número de ganado se supera, la calidad de la tierra comienza a disminuir con cada vaca añadida.

Dado que nadie es individualmente responsable de la tierra y no se cobra cuota para el pastoreo, cada agricultor sigue maximizando las ganancias al aumentar el tamaño de su rebaño. El problema, sin embargo se mantiene en que la calidad de la tierra se sigue degradando con la creciente presión de los rebaños creciendo y pronto no hay suficiente pasto para alimentar a las vacas. Los agricultores aumentaron su ganado y todos se beneficiaron al principio, pero, al final, los medios de vida se pierden y todo el mundo pierde en este escenario.

Los economistas ambientales identifican el problema principal en este dilema como el hecho de que el recurso natural (pasto) se consume sin ningún costo, ya que nadie es dueño "común" de la tierra. Sin embargo, si se colocara una cuota por el pastoreo de las vacas y el valor de la tierra aumentara al mismo tiempo que las vacas aumentaran, sería demasiado caro tener ganado más allá de un cierto número. Los agricultores en este momento comenzarían a tener una pérdida y se verían obligados a reducir su número de ganado, por lo tanto la auto-regulación de los rebaños a niveles sostenibles para el bien común.

La iniciativa de Economía Verde

La Tragedia de los Comunes es sólo un ejemplo simplificado de un sistema económico mucho más complejo. En nuestro ejemplo, muchas preguntas quedan sin respuesta, tales como a quién se paga el dinero, para qué lo utilizan y cómo todo el mundo se sigue beneficiando de este proceso. La iniciativa, dirigida por el PNUMA, Economía Verde, lanzada a finales de 2008, establece un mecanismo integral y práctico de trabajo, mediante el análisis y apoyo a las políticas de inversión en los sectores verdes y para reverdecer los sectores hostiles con el medio ambiente.

La Iniciativa de Economía Verde tiene tres actividades principales, que son producir un Informe sobre la Economía Verde y los materiales relacionados con la investigación, que analizará la sostenibilidad macroeconómica, y las implicaciones para reducir la pobreza de las inversiones verdes en una amplia gama de sectores; prestar servicios de asesoramiento en maneras de avanzar hacia una Economía Verde en países específicos; e involucrar a una amplia gama de organizaciones no gubernamentales de investigación, empresas y socios de la ONU en la aplicación de la Iniciativa de Economía Verde.

Trabajos verdes/empleos ecológicos

¿Por qué tanto alboroto? Independientemente de los beneficios ambientales y opciones para la sostenibilidad, la inversión en una Economía Verde se refleja en varios informes como un agente para la creación de millones de nuevos puestos de trabajo, según el informe sobre trabajos verdes del PNUMA. Uno de los principales motores del crecimiento económico es una mayor tasa de empleo, y ambos reducen la carga sobre la economía y ofrecen a los consumidores el poder adquisitivo para mantener su nivel de vida a través del apoyo a las industrias.

En 2008, más de 2,3 millones de personas en tan sólo seis países líderes en empleos verdes fueron contratados en este sector bajo en carbono (China, Dinamarca, Alemania, España, India y los Estados Unidos). La Economía Verde es por lo tanto, no sólo una moda pasajera medioambiental sino que es una de las mejores soluciones disponibles para el crecimiento económico sostenible que reconoce el componente social.
http://www.unep.org/spanish/wed/greeneconomy/

En el 2020 los invernaderos holandeses serán neutrales en energía

Este programa diseñado hasta el 2020 cuenta con un presupuesto de 5,6 millones de euros, y será sufragado a partes iguales tanto por el sector privado como por el propio gobierno.


Los invernaderos holandeses son a día de hoy unos grandes consumidores de gas. El 10% del consumo de gas en Holanda se debe a ellos, concretamente 3,5bn por metro cúbico. Sin embargo, también es cierto que la preocupación del sector por reducir el impacto ambiental y aumentar la eficiencia energética es una realidad: se espera que en el 2010 el uso de energía por kilo de producto sea de tan solo de un 35%, frente a un 100%, utilizado en 1980.

Los nuevos modelos de desarrollo energéticos en los que Holanda centra su atención son los siguientes: uso de la energía solar combinada con invernaderos cerrados, combinaciones de diferentes energías (co-energías), aprovechamiento del calor de la tierra, utilización de biofuels, nuevas estrategias de cultivos con variedades que aprovechan mejor la energía, etc.

Las experiencias que desde las centrales experimentales holandesas se están llevando a cabo para el desarrollo de otras energías alternativas, como la solar, auguran que en el 2010, Holanda dispondrá ya de 700 hectáreas que utilizarán este tipo de energía. El sistema consiste en la acumulación de calor en el suelo del invernadero durante el verano para su posterior utilización en el invierno.

Respecto a la utilización de co-energías, el resultado final dependerá de la diferencia entre los precios del gas y de la electricidad. Con este sistema, esta previsto que los productores puedan llegar a vender a la red eléctrica nacional su propia energía.

La tecnología para aprovechar el calentamiento natural de la tierra (el agua que se encuentra a 1.800 metros de profundidad está a 65ºCelsius), consiste en hacer perforaciones mediante dos tubos que bombean el agua, y que por consiguiente calientan el invernadero. Se espera que en el 2020, unas 500 hectáreas estén adheridas a este sistema.

En biofuels acaban de empezar las primeras experiencias y en la localidad de Emen ya existen cuatro máquinas biofermentadoras para 140.000 toneladas de maíz.

Esta preocupación por la eficiencia energética es tal que incluso las casas de semillas están involucradas en ello. Algunas de ellas ya están llevando investigaciones para conseguir las primeras variedades que gasten menos recursos energéticos. Y en este sentido, en el año 2020 más de 2.000 hectáreas de tomates y pepinos se verán beneficiadas de este ahorro.

También existen otras propuestas de investigación, como la utilización de nuevos tipos de cristal que permitan una mayor transmisión de luz en el invernadero.

Otros desarrollos que también se llevan a cabo son la utilización de molinos de viento, el aprovechamiento del CO2 de la compañía Shell (OCAP), placas solares, la quema de madera, así como la clausterización de la producción energética de dos o más invernaderos.

Este mismo año se ha puesto en marcha un plan para la reducción de las emisiones de CO2 (está prevista la reducción de un 45% de emisiones en el 2020 frente a 1980) y hacer del sector agrícola un sector eficientemente energético.
http://fruittoday.com/articulos.php?id=1184232640087665&idioma=C

lunes, 27 de agosto de 2012

Dejó de llover, pero hay 300 evacuados en provincia de Buenos Aires

El gobierno prometió subsidios por más de un millón de pesos para tres municipios afectados. Hizo foco en la responsabilidad de la cosecha intensiva en las inundaciones.

Unas 300 personas continuaban esta noche evacuadas en diferentes localidades bonaerense tras la sucesión de temporales de lluvia, mientras el gobierno provincial confirmó que mantenía los monitoreos de la situación climática y la asistencia social.

El ministerio de Desarrollo Social bonaerense informó pasadas las 20 que unas 400 personas pudieron regresar hasta esta noche a sus hogares, por lo que el número de evacuados bajó de 700 a 300, según un parte de prensa.

"Las condiciones climáticas han cambiado, el agua escurre y la situación va mejorando, pero tal como nos pidió el gobernador (Daniel) Scioli seguimos trabajando coordinadamente en dispositivos de corto y mediano plazo pensando en el retorno de las familias a sus hogares", remarcó el ministro de Desarrollo Social, Martín Ferré.

Sin lluvias. Precisamente, la jornada de hoy no registró lluvias, lo que generó un poco de calma especialmente en el centro y sudeste bonaerense, donde el agua escurrió y permitió el regreso de cientos de personas a sus hogares.

Hasta esta noche, 299 personas permanecían en centros de evacuación: 12 en General Pueyrredón, 16 en Laprida, 3 en Necochea, 13 en Lobería, 16 en Olavarría, 180 en La Matanza y 59 en Pilar, mientras se prevé que mañana la situación seguirá normalizándose, se informó.

En ese marco, las autoridades trabajaron en un esquema de normalización para acompañar a las familias que paulatinamente pueden regresar a sus hogares.
Ferré había explicado esta mañana que junto a otros funcionarios provinciales recorrió esta mañana las ciudades de Azul y Necochea donde, dijo, dialogó con los intendentes y puso "su disposición la ayuda técnica, operativa y logística de todos los organismos provinciales para enfrentar juntos la emergencia".

Ferré dijo que así seguirán "trabajando coordinadamente en dispositivos de corto y mediano plazo pensando en el retorno de las familias a sus hogares".

El jefe del Comité de Emergencias, Luciano Timerman, había señalado esta mañana que quedaban unas 680 personas en centros de evacuación de Mar del Plata, Tres Arroyos, San Cayetano, Rauch, Lobería, Azul, Olavarría, Laprida, Gonzáles Chaves, Tandil, La Matanza y Pilar", la mayoría de las cuales pudo regresar durante el día.
Las autoridades entregaron frazadas, colchones, zapatillas, ropa, alimentos, chapas y clavaderas para asistir a los damnificados.
La Dirección provincial de Seguridad Vial organizó esquemas de contingencia para ordenar el tránsito y evitar accidentes en rutas anegadas, mientras el Ministerio de Salud coordinó el envío de insumos sanitarios y planificó los dispositivos de prevención de las posibles enfermedades, como el hantavirus y la leptospirosis, que suelen aparecer cuando baja el agua.

Subsidios. El vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, prometió hoy subsidios por más de un millón de pesos para los municipios de Azul, Tres Arroyos y Necochea, afectados por el temporal, e hizo foco en la responsabilidad de la cosecha intensiva en las inundaciones.

Mariotto ratificó la "ayuda" por parte de diferentes sectores de la Provincia y Nación ante este emergencia y admitió que "los funcionarios venimos y seguimos los temas, es cierto que a veces ante la urgencia aparecen las demoras como un trastorno".
http://www.lavoz.com.ar/noticias/sucesos/dejo-llover-pero-hay-300-evacuados-provincia-buenos-aires

Se fue en agua de Azul, ahora queda el barro, la mugre y el drama social

El agua del desbordado Arroyo Azul se fue en esta madrugada y dejó las calles y casas de la ciudad que invadió por segunda vez en una semana. Y por tercera vez en tres meses. Un desastre, porque se paraliza toda actividad y la población se desmoraliza otra ante las pérdidas materiales que minan el ánimo. Un drama recurrente desde 1980.


INFORME DE SITUACIÓN HIDROMETEOROLÓGICA EN LA
CUENCA DEL ARROYO AZUL 8 hs

Pronóstico:

Nubosidad variable, vientos moderados del sudoeste rotando al sur, mejorando,
Estado de los arroyos: Se verifica una bajante generalizada de los niveles del arroyo Azul y sus tributarios en la cuenca alta.
En el casco urbano a la hora 8, los puentes Mitre y Perón se encuentran transitables. No aun el San Benito (Balneario Municipal). El puente Avda Mujica transitable con agua en calzada.
También se encuentra cortado al tránsito el sector de las avenidas Urioste y 25 de Mayo.
Como se informó en el parte anterior, el pico de la crecida pasó por el casco urbano, manifestándose actualmente una sostenida bajante.
Se actualizará la información del presente parte a la hora 12 del día 25 de Agosto de 2012.

http://www.laventanaradio.com.ar/2012/08/se-fue-en-agua-de-azul-ahora-queda-el.html

jueves, 12 de julio de 2012

Mi huella de carbono

Cada paso, actividad o consumo que hacemos dejan su marca en el planeta: producen dióxido de carbono, uno de los gases responsables del calentamiento global. La buena noticia es que existen formas de calcular y reducir ese impacto individual. ¿Por qué no empezar ya mismo a ser parte de la solución?

Por María Gabriela Ensinck  | Para LA NACION

El planeta está en el horno, y la decisión de frenar el calentamiento global y sus consecuencias (eventos climáticos extremos, inundaciones, sequías, enfermedades y pérdida de cosechas) está en manos de los grandes líderes, pero también en nuestra mesa, nuestra casa y en decisiones tan simples como apagar las luces cuando no se usan u optar por caminar en lugar de usar el auto. Las acciones aisladas no pueden salvar al planeta, pero sumadas hacen la diferencia.
Ya no se trata de que las grandes industrias reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero. Hoy, los consumidores son tanto o más responsables de generarlas cuando hacen uso de los productos manufacturados. Y pueden reducir sus emisiones con acciones tan básicas como apagar la computadora cuando no la están usando, o regular la presión de los neumáticos del auto.
Un nuevo concepto está cobrando fuerza en el mundo, y es el de la huella ecológica, que mide cuántas hectáreas de terreno se requieren para satisfacer los consumos de una persona, cuyo componente principal es la llamada huella de carbono. "Esta huella se determina según la cantidad de gases de efecto invernadero producidos por la actividad humana, y se expresa en unidades equivalentes de dióxido de carbono (CO2)", explica Aleandra Scafati, especialista en sustentabilidad y creadora de la asociación y el portal Ecomujeres (www.ecomujeres.com.ar).
En la Argentina, la huella promedio es de 5.71 toneladas (tn) al año, según un reporte de la Dirección de Cambio Climático de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Este número surge de cuantificar las emisiones producidas por el uso de energía, transporte, alimentación y hábitos de consumo y esparcimiento, entre otras actividades.
La huella argentina es superior al promedio mundial (4 tn al año por habitante), pero bastante inferior a la de algunos países desarrollados como el Reino Unido (11,81 tn per cápita anuales) y Estados Unidos (20 tn). En ella, la incidencia mayor corresponde al transporte (51%), le sigue el rubro alimentación (28%), luego energía (20%) y residuos (1%).
A medir se ha dicho
Para medir la propia huella de carbono se puede recurrir a distintas calculadoras online (ver recuadro). Estos instrumentos estiman las emisiones individuales a partir de un cuestionario que indaga sobre los usos y las actividades cotidianas de las personas: qué medio de transporte utilizan para ir al trabajo, cuál es su consumo eléctrico, de gas y de agua mensual, qué porcentaje de carne hay en su dieta. Y aquí, costumbres tan arraigadas y aparentemente inofensivas como comer un par de bifes por semana o el sacrosanto asado de los domingos resultan en un atentado contra la estabilidad climática global, ya que la cría de ganado y la producción de carne vacuna figuran -junto con la deforestación- entre las mayores emisoras de gases de invernadero. Es que el gas metano liberado por las vacas durante la digestión de las pasturas en sus múltiples estómagos, tiene un poder de atrapar el calor en la atmósfera veinte veces superior al CO2.
Pero no se trata aquí de volverse vegetariano de un día para el otro, sino de ser conscientes del impacto de nuestras acciones cotidianas en la salud del planeta, para a partir de allí intentar reducirlo. En este sentido, "más allá de la medición inicial, lo importante es lograr que vaya disminuyendo -aconseja Aleandra Scafati-. Las pequeñas acciones son las que cuentan, y la decisión de cambiar hábitos depende de cada uno de nosotros. Desde Ecomujeres invitamos siempre a pensar si cualquier acción o consumo es necesario hacerlo de la forma en que lo hacemos, o si existe alguna otra manera de hacer lo mismo, pero con menor impacto."
La huella de Aleandra es de 4.7 tn de carbono al año. "La compenso plantando árboles y promoviendo que otros planten también", dice. "También busco reducir mi consumo de energía y gas, camino cada vez que puedo y trato de usar las escaleras en lugar del ascensor, lo que además me ayuda a mantenerme en forma. Evito el consumo de papel, las bolsas innecesarias y trato de optimizar mis compras del supermercado para generar la menor cantidad de residuos posible", enumera.
Dime cómo consumes...
Muchas acciones cotidianas generan emisiones de carbono que contribuyen a acelerar el calentamiento global y el cambio climático. Por ejemplo, cada litro de nafta que consume un auto genera emisiones de CO2 y se estima que un vehículo mediano naftero puede generar su propio peso en dióxido de carbono por año.
En el hogar, el solo hecho de cambiar las lámparas incandescentes por las de bajo consumo ayuda a reducir entre el 10 y el 25% la huella de carbono, ya que requieren cuatro veces menos energía y su vida útil es 8 veces mayor. Arreglar una canilla que gotea impide la pérdida de 100 litros de agua potable al mes, en tanto que, al descongelar alimentos quitándolos del freezer la noche anterior, se evita el consumo de energía a través del microondas.
Las decisiones de compra también influyen en la propia huella de carbono. En los electrodomésticos hay que prestar atención al etiquetado de eficiencia (obligatorio para heladeras y acondicionadores de aire). Aquellos que tienen la letra A son los más eficientes, y la F los menos. Aunque en un primer momento pueden resultar más caros, a la larga generan ahorros de energía que también alivian el bolsillo.
Matías Kalwil, uno de los impulsores de Río + Vos ( www.riomasvosbuenosaires.org/ ), una campaña de movilización juvenil previa a la cumbre de Desarrollo Sustentable de Río + 20 (que tuvo lugar del 20 al 22 de junio en Río de Janeiro) y creador de la iniciativa La Vida en Bici (lavidaenbici.com), está empeñado en convertir la bicicleta en el medio de transporte de preferencia en las ciudades. Este proyecto está siendo apoyado por el programa Climate Champions del British Council y su meta es que en 2030 más del 50% de los viajes urbanos se realicen pedaleando. Esto tiene múltiples beneficios: es más barato, se llega más rápido al sortear piquetes y embotellamientos, y ayuda a combatir el sedentarismo y la obesidad.
Matías es diseñador y trabaja mayormente en su casa, en espacios de co-working o cibercafés, y se mueve permanentemente en dos ruedas. Su huella de carbono es de 3.76. "Sueño con poder combinar un día la bici con una red de transporte público sustentable: trenes, subtes y colectivos donde puedas montar con tu bicicleta", dice.
Después de algunas reuniones de consorcio, logró que en su edificio acondicionen un estacionamiento de bicicletas en la planta baja. "Pero todavía no pudimos activar un sistema de reciclado. Por eso separo la basura, y papeles, cartones y todo aquello que sea reciclable, se lo doy directamente a los recolectores urbanos -cuenta-. Y convierto las botellas de plástico en árboles, gracias a una iniciativa del Banco de Bosques ( www.bancodebosques.org ), que financia la forestación del Parque Nacional La Fidelidad a partir del reciclado de envases PET."
El que calienta, paga
El calentamiento global y su impacto en los ecosistemas es uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad, ya que compromete nada menos que la continuidad de la vida en la Tierra. Según un reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), la temperatura global del planeta aumentó 0,7 °C desde que se inició la era del carbón, a partir de la Segunda Revolución Industrial en 1850. Y se espera un aumento de 2 a 4°C hasta 2100.
"Con un aumento de 1,5°C las consecuencias ya serían devastadoras", advierte Vicente Barros, doctor en Meteorología, investigador superior del Conicet en el Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos y miembro del IPCC. "Se extinguirá el 30% de las especies, aumentarán las enfermedades como el dengue y la malaria, se perderán tierras y poblaciones por el aumento del nivel del mar, aumentarán las sequías, inundaciones y los eventos climáticos extremos, y el número de desplazados climáticos crecerá de 60 a 120 millones", vaticina.
Según Barros, la Argentina enfrentará, por el cambio climático, un aumento de las precipitaciones y del caudal de los ríos en la zona litoral y pampeana, que podría desembocar en inundaciones. Asimismo, el retroceso de los glaciares provocaría un decrecimiento del caudal de los ríos de Cuyo y cordilleranos, volviendo árida una zona que hoy es productiva.
Para mitigar el aumento de las temperaturas globales, el Protocolo de Kyoto, adoptado en 1997, obliga a un grupo de 37 países industrializados (considerados Anexo 1) a reducir emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a un nivel 5% inferior al registrado en 1990. La primera etapa de compromiso vence a fin de este año, sin que se hayan alcanzado los objetivos. Los mayores emisores actuales de GEI, Estados Unidos y China, no han reducido emisiones. En el primer caso por no haber ratificado el Protocolo, y en el segundo, por no ser considerado país Anexo 1.
Por eso en la última cumbre de Cambio Climático (COP 17) celebrada en Durban, Sudáfrica, en diciembre de 2011, se acordó extender este acuerdo hasta 2017, para delinear otro instrumento legal que entrará en vigencia a partir de 2020. La continuidad del Protocolo de Kyoto mantiene la vigencia de los mercados de carbono. Bajo este instrumento financiero, los gobiernos y las empresas pueden reducir emisiones, invirtiendo en proyectos de producción y energías limpias en países en desarrollo donde los costos son menores. Así obtienen certificados de reducción de emisiones (CER), que son vendidos a organizaciones que pueden compensar sus emisiones comprando estos bonos.
Aunque los principales operadores del mercado de carbono son gobiernos y grandes empresas, existen mercados secundarios donde se negocian estos certificados para aquellas organizaciones que buscan reducir sus emisiones en forma voluntaria. Hoy, cualquier ciudadano puede compensar su huella de carbono comprando bonos de carbono para financiar proyectos de forestación, energías limpias o tratamiento de residuos.
Muchas empresas y organizaciones han comenzado a generar formas de reducir su huella de carbono. Y existe una tendencia a compensar las emisiones en cada evento artístico, político o comercial. Durante la reciente Cumbre de la Tierra Río +20, por ejemplo, los asistentes podían compensar la huella generada por sus viajes en avión, comprando bonos para proyectos de forestación en Brasil a través de Internet. De hecho, la llamada economía verde o baja en carbono fue uno de los temas de discusión del encuentro internacional, en el que no se lograron compromisos importantes por parte de los países, aunque 40 ciudades (entre ellas, Buenos Aires) suscribieron un acuerdo para reducir en un 30% sus emisiones de gases de invernadero para 2027.
Alejandra Cordes, organizadora del Green Film Festival de Buenos Aires, decidió, a partir del año pasado, compensar las emisiones de este evento. "Lo hacemos en forma sencilla, preguntándole a las personas en qué medio de transporte llegan y algunos hábitos de dieta y consumo. A partir de allí calculamos su huella y mediante un acuerdo con la organización Alianza Árboles ( www.alianzaarboles.org ), donamos plantines para que lleven a su casa, los cuiden y al cabo de un año los retiramos para implantarlos en una plaza o bosque nativo."
En lo personal, Alejandra trata de reducir su huella de carbono (actualmente en 4,27 tn de CO2 anuales) a partir de acciones sencillas: separar los residuos, cuidar el agua, ir y volver a la oficina caminando, y evitar el consumo de carne. "Me gustaría hacer más cosas, como por ejemplo instalar paneles solares en mi casa. Pero por ahora es muy costoso", confiesa la emprendedora y futura mamá de Helena, su primera hija.
A favor de la naturaleza
Natural Costamagna tiene un nombre que la describe por completo. La joven cordobesa es, además de estudiante y empleada de comercio, una ferviente activista por la naturaleza. Hace 12 años que es vegetariana, y en 2007 se unió a Greenpeace Argentina como voluntaria. Su huella de carbono es 3,08. "Vivo en un monoambiente, por lo que mis consumos de luz, gas y agua son muy reducidos, y además estoy a 7 cuadras de la Facultad y 14 de mi trabajo, por lo que voy caminando", describe. "Intento no consumir productos que hayan sido testeados en animales, llevo bolsas de tela para hacer mis compras, uso lamparitas de bajo consumo en casa y cuando compro papel para la oficina, busco que tenga certificación FSC (de protección de los bosques)."
Emiliano Fazio, licenciado en Administración y coordinador de Njambre, un espacio de co-working donde se cruzan emprendimientos y sustentabilidad, asegura: "Lo importante no son los resultados individuales, sino la búsqueda de coherencia en medio de las propias contradicciones". Fazio sabe de lo que habla. Durante años fue un exitoso ejecutivo en un banco, luego ingresó en el mundo de la sustentabilidad y las empresas sociales, aquellas que se enfocan en crear valor y empleos de calidad más que en la ganancia. Así conoció a emprendedores que fabrican calefones solares a partir de botellas de plástico, o biocombustibles a partir de residuos orgánicos, a los que decidió impulsar, como inversor y consejero.
"De pronto, me di cuenta de que hablaba mucho de sustentabilidad, pero mi propia vida no era sustentable, ya que usaba mucho el auto y había cosas sencillas que no estaba haciendo, como sellar térmicamente mi casa o empezar a separar los residuos y hacer compost para las plantas", confiesa. La huella de carbono de Emiliano es 8,8 tn al año. A ello contribuyen sus frecuentes viajes en avión, de su ciudad, Mendoza, a Rosario y Buenos Aires. "Si solamente contara lo que puedo hacer por el ambiente, me parecería un esfuerzo inútil. Pero sé que en el mundo somos millones las personas embarcadas en este camino, que no es fácil porque exige creatividad, esfuerzo, y está lleno de obstáculos y contradicciones."
http://www.lanacion.com.ar/1488499-mi-huella-de-carbono