Este programa diseñado hasta el 2020 cuenta con un presupuesto de 5,6 millones de euros, y será sufragado a partes iguales tanto por el sector privado como por el propio gobierno.
Los invernaderos holandeses son a día de hoy unos grandes consumidores de gas. El 10% del consumo de gas en Holanda se debe a ellos, concretamente 3,5bn por metro cúbico. Sin embargo, también es cierto que la preocupación del sector por reducir el impacto ambiental y aumentar la eficiencia energética es una realidad: se espera que en el 2010 el uso de energía por kilo de producto sea de tan solo de un 35%, frente a un 100%, utilizado en 1980.
Los nuevos modelos de desarrollo energéticos en los que Holanda centra su atención son los siguientes: uso de la energía solar combinada con invernaderos cerrados, combinaciones de diferentes energías (co-energías), aprovechamiento del calor de la tierra, utilización de biofuels, nuevas estrategias de cultivos con variedades que aprovechan mejor la energía, etc.
Las experiencias que desde las centrales experimentales holandesas se están llevando a cabo para el desarrollo de otras energías alternativas, como la solar, auguran que en el 2010, Holanda dispondrá ya de 700 hectáreas que utilizarán este tipo de energía. El sistema consiste en la acumulación de calor en el suelo del invernadero durante el verano para su posterior utilización en el invierno.
Respecto a la utilización de co-energías, el resultado final dependerá de la diferencia entre los precios del gas y de la electricidad. Con este sistema, esta previsto que los productores puedan llegar a vender a la red eléctrica nacional su propia energía.
La tecnología para aprovechar el calentamiento natural de la tierra (el agua que se encuentra a 1.800 metros de profundidad está a 65ºCelsius), consiste en hacer perforaciones mediante dos tubos que bombean el agua, y que por consiguiente calientan el invernadero. Se espera que en el 2020, unas 500 hectáreas estén adheridas a este sistema.
En biofuels acaban de empezar las primeras experiencias y en la localidad de Emen ya existen cuatro máquinas biofermentadoras para 140.000 toneladas de maíz.
Esta preocupación por la eficiencia energética es tal que incluso las casas de semillas están involucradas en ello. Algunas de ellas ya están llevando investigaciones para conseguir las primeras variedades que gasten menos recursos energéticos. Y en este sentido, en el año 2020 más de 2.000 hectáreas de tomates y pepinos se verán beneficiadas de este ahorro.
También existen otras propuestas de investigación, como la utilización de nuevos tipos de cristal que permitan una mayor transmisión de luz en el invernadero.
Otros desarrollos que también se llevan a cabo son la utilización de molinos de viento, el aprovechamiento del CO2 de la compañía Shell (OCAP), placas solares, la quema de madera, así como la clausterización de la producción energética de dos o más invernaderos.
Este mismo año se ha puesto en marcha un plan para la reducción de las emisiones de CO2 (está prevista la reducción de un 45% de emisiones en el 2020 frente a 1980) y hacer del sector agrícola un sector eficientemente energético.
http://fruittoday.com/articulos.php?id=1184232640087665&idioma=C
jueves, 13 de diciembre de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
Dejó de llover, pero hay 300 evacuados en provincia de Buenos Aires
El gobierno prometió subsidios por más de un millón de pesos para tres municipios afectados. Hizo foco en la responsabilidad de la cosecha intensiva en las inundaciones.
Unas 300 personas continuaban esta noche evacuadas en diferentes localidades bonaerense tras la sucesión de temporales de lluvia, mientras el gobierno provincial confirmó que mantenía los monitoreos de la situación climática y la asistencia social.
El ministerio de Desarrollo Social bonaerense informó pasadas las 20 que unas 400 personas pudieron regresar hasta esta noche a sus hogares, por lo que el número de evacuados bajó de 700 a 300, según un parte de prensa.
"Las condiciones climáticas han cambiado, el agua escurre y la situación va mejorando, pero tal como nos pidió el gobernador (Daniel) Scioli seguimos trabajando coordinadamente en dispositivos de corto y mediano plazo pensando en el retorno de las familias a sus hogares", remarcó el ministro de Desarrollo Social, Martín Ferré.
Sin lluvias. Precisamente, la jornada de hoy no registró lluvias, lo que generó un poco de calma especialmente en el centro y sudeste bonaerense, donde el agua escurrió y permitió el regreso de cientos de personas a sus hogares.
Hasta esta noche, 299 personas permanecían en centros de evacuación: 12 en General Pueyrredón, 16 en Laprida, 3 en Necochea, 13 en Lobería, 16 en Olavarría, 180 en La Matanza y 59 en Pilar, mientras se prevé que mañana la situación seguirá normalizándose, se informó.
En ese marco, las autoridades trabajaron en un esquema de normalización para acompañar a las familias que paulatinamente pueden regresar a sus hogares.
Ferré había explicado esta mañana que junto a otros funcionarios provinciales recorrió esta mañana las ciudades de Azul y Necochea donde, dijo, dialogó con los intendentes y puso "su disposición la ayuda técnica, operativa y logística de todos los organismos provinciales para enfrentar juntos la emergencia".
Ferré dijo que así seguirán "trabajando coordinadamente en dispositivos de corto y mediano plazo pensando en el retorno de las familias a sus hogares".
El jefe del Comité de Emergencias, Luciano Timerman, había señalado esta mañana que quedaban unas 680 personas en centros de evacuación de Mar del Plata, Tres Arroyos, San Cayetano, Rauch, Lobería, Azul, Olavarría, Laprida, Gonzáles Chaves, Tandil, La Matanza y Pilar", la mayoría de las cuales pudo regresar durante el día.
Las autoridades entregaron frazadas, colchones, zapatillas, ropa, alimentos, chapas y clavaderas para asistir a los damnificados.
La Dirección provincial de Seguridad Vial organizó esquemas de contingencia para ordenar el tránsito y evitar accidentes en rutas anegadas, mientras el Ministerio de Salud coordinó el envío de insumos sanitarios y planificó los dispositivos de prevención de las posibles enfermedades, como el hantavirus y la leptospirosis, que suelen aparecer cuando baja el agua.
Subsidios. El vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, prometió hoy subsidios por más de un millón de pesos para los municipios de Azul, Tres Arroyos y Necochea, afectados por el temporal, e hizo foco en la responsabilidad de la cosecha intensiva en las inundaciones.
Mariotto ratificó la "ayuda" por parte de diferentes sectores de la Provincia y Nación ante este emergencia y admitió que "los funcionarios venimos y seguimos los temas, es cierto que a veces ante la urgencia aparecen las demoras como un trastorno".
http://www.lavoz.com.ar/noticias/sucesos/dejo-llover-pero-hay-300-evacuados-provincia-buenos-aires
Unas 300 personas continuaban esta noche evacuadas en diferentes localidades bonaerense tras la sucesión de temporales de lluvia, mientras el gobierno provincial confirmó que mantenía los monitoreos de la situación climática y la asistencia social.
El ministerio de Desarrollo Social bonaerense informó pasadas las 20 que unas 400 personas pudieron regresar hasta esta noche a sus hogares, por lo que el número de evacuados bajó de 700 a 300, según un parte de prensa.
"Las condiciones climáticas han cambiado, el agua escurre y la situación va mejorando, pero tal como nos pidió el gobernador (Daniel) Scioli seguimos trabajando coordinadamente en dispositivos de corto y mediano plazo pensando en el retorno de las familias a sus hogares", remarcó el ministro de Desarrollo Social, Martín Ferré.
Sin lluvias. Precisamente, la jornada de hoy no registró lluvias, lo que generó un poco de calma especialmente en el centro y sudeste bonaerense, donde el agua escurrió y permitió el regreso de cientos de personas a sus hogares.
Hasta esta noche, 299 personas permanecían en centros de evacuación: 12 en General Pueyrredón, 16 en Laprida, 3 en Necochea, 13 en Lobería, 16 en Olavarría, 180 en La Matanza y 59 en Pilar, mientras se prevé que mañana la situación seguirá normalizándose, se informó.
En ese marco, las autoridades trabajaron en un esquema de normalización para acompañar a las familias que paulatinamente pueden regresar a sus hogares.
Ferré había explicado esta mañana que junto a otros funcionarios provinciales recorrió esta mañana las ciudades de Azul y Necochea donde, dijo, dialogó con los intendentes y puso "su disposición la ayuda técnica, operativa y logística de todos los organismos provinciales para enfrentar juntos la emergencia".
Ferré dijo que así seguirán "trabajando coordinadamente en dispositivos de corto y mediano plazo pensando en el retorno de las familias a sus hogares".
El jefe del Comité de Emergencias, Luciano Timerman, había señalado esta mañana que quedaban unas 680 personas en centros de evacuación de Mar del Plata, Tres Arroyos, San Cayetano, Rauch, Lobería, Azul, Olavarría, Laprida, Gonzáles Chaves, Tandil, La Matanza y Pilar", la mayoría de las cuales pudo regresar durante el día.
Las autoridades entregaron frazadas, colchones, zapatillas, ropa, alimentos, chapas y clavaderas para asistir a los damnificados.
La Dirección provincial de Seguridad Vial organizó esquemas de contingencia para ordenar el tránsito y evitar accidentes en rutas anegadas, mientras el Ministerio de Salud coordinó el envío de insumos sanitarios y planificó los dispositivos de prevención de las posibles enfermedades, como el hantavirus y la leptospirosis, que suelen aparecer cuando baja el agua.
Subsidios. El vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, prometió hoy subsidios por más de un millón de pesos para los municipios de Azul, Tres Arroyos y Necochea, afectados por el temporal, e hizo foco en la responsabilidad de la cosecha intensiva en las inundaciones.
Mariotto ratificó la "ayuda" por parte de diferentes sectores de la Provincia y Nación ante este emergencia y admitió que "los funcionarios venimos y seguimos los temas, es cierto que a veces ante la urgencia aparecen las demoras como un trastorno".
http://www.lavoz.com.ar/noticias/sucesos/dejo-llover-pero-hay-300-evacuados-provincia-buenos-aires
Se fue en agua de Azul, ahora queda el barro, la mugre y el drama social
El agua del desbordado Arroyo Azul se fue en esta madrugada y dejó las calles y casas de la ciudad que invadió por segunda vez en una semana. Y por tercera vez en tres meses. Un desastre, porque se paraliza toda actividad y la población se desmoraliza otra ante las pérdidas materiales que minan el ánimo. Un drama recurrente desde 1980.
INFORME DE SITUACIÓN HIDROMETEOROLÓGICA EN LA
CUENCA DEL ARROYO AZUL 8 hs
Pronóstico:
Nubosidad variable, vientos moderados del sudoeste rotando al sur, mejorando,
Estado de los arroyos: Se verifica una bajante generalizada de los niveles del arroyo Azul y sus tributarios en la cuenca alta.
En el casco urbano a la hora 8, los puentes Mitre y Perón se encuentran transitables. No aun el San Benito (Balneario Municipal). El puente Avda Mujica transitable con agua en calzada.
También se encuentra cortado al tránsito el sector de las avenidas Urioste y 25 de Mayo.
Como se informó en el parte anterior, el pico de la crecida pasó por el casco urbano, manifestándose actualmente una sostenida bajante.
Se actualizará la información del presente parte a la hora 12 del día 25 de Agosto de 2012.
http://www.laventanaradio.com.ar/2012/08/se-fue-en-agua-de-azul-ahora-queda-el.html
INFORME DE SITUACIÓN HIDROMETEOROLÓGICA EN LA
CUENCA DEL ARROYO AZUL 8 hs
Pronóstico:
Nubosidad variable, vientos moderados del sudoeste rotando al sur, mejorando,
Estado de los arroyos: Se verifica una bajante generalizada de los niveles del arroyo Azul y sus tributarios en la cuenca alta.
En el casco urbano a la hora 8, los puentes Mitre y Perón se encuentran transitables. No aun el San Benito (Balneario Municipal). El puente Avda Mujica transitable con agua en calzada.
También se encuentra cortado al tránsito el sector de las avenidas Urioste y 25 de Mayo.
Como se informó en el parte anterior, el pico de la crecida pasó por el casco urbano, manifestándose actualmente una sostenida bajante.
Se actualizará la información del presente parte a la hora 12 del día 25 de Agosto de 2012.
http://www.laventanaradio.com.ar/2012/08/se-fue-en-agua-de-azul-ahora-queda-el.html
jueves, 12 de julio de 2012
Mi huella de carbono
Cada paso, actividad o consumo que hacemos dejan su marca en el planeta: producen dióxido de carbono, uno de los gases responsables del calentamiento global. La buena noticia es que existen formas de calcular y reducir ese impacto individual. ¿Por qué no empezar ya mismo a ser parte de la solución?
El planeta está en el horno, y la decisión de frenar el
calentamiento global y sus consecuencias (eventos climáticos extremos,
inundaciones, sequías, enfermedades y pérdida de cosechas) está en manos de los
grandes líderes, pero también en nuestra mesa, nuestra casa y en decisiones tan
simples como apagar las luces cuando no se usan u optar por caminar en lugar de
usar el auto. Las acciones aisladas no pueden salvar al planeta, pero sumadas
hacen la diferencia.
Ya no se trata de que las grandes industrias reduzcan sus emisiones de gases
de efecto invernadero. Hoy, los consumidores son tanto o más responsables de
generarlas cuando hacen uso de los productos manufacturados. Y pueden reducir
sus emisiones con acciones tan básicas como apagar la computadora cuando no la
están usando, o regular la presión de los neumáticos del auto.Un nuevo concepto está cobrando fuerza en el mundo, y es el de la huella ecológica, que mide cuántas hectáreas de terreno se requieren para satisfacer los consumos de una persona, cuyo componente principal es la llamada huella de carbono. "Esta huella se determina según la cantidad de gases de efecto invernadero producidos por la actividad humana, y se expresa en unidades equivalentes de dióxido de carbono (CO2)", explica Aleandra Scafati, especialista en sustentabilidad y creadora de la asociación y el portal Ecomujeres (www.ecomujeres.com.ar).
En la Argentina, la huella promedio es de 5.71 toneladas (tn) al año, según un reporte de la Dirección de Cambio Climático de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Este número surge de cuantificar las emisiones producidas por el uso de energía, transporte, alimentación y hábitos de consumo y esparcimiento, entre otras actividades.
La huella argentina es superior al promedio mundial (4 tn al año por habitante), pero bastante inferior a la de algunos países desarrollados como el Reino Unido (11,81 tn per cápita anuales) y Estados Unidos (20 tn). En ella, la incidencia mayor corresponde al transporte (51%), le sigue el rubro alimentación (28%), luego energía (20%) y residuos (1%).
A medir se ha dicho
Para medir la propia huella de carbono se puede recurrir a distintas calculadoras online (ver recuadro). Estos instrumentos estiman las emisiones individuales a partir de un cuestionario que indaga sobre los usos y las actividades cotidianas de las personas: qué medio de transporte utilizan para ir al trabajo, cuál es su consumo eléctrico, de gas y de agua mensual, qué porcentaje de carne hay en su dieta. Y aquí, costumbres tan arraigadas y aparentemente inofensivas como comer un par de bifes por semana o el sacrosanto asado de los domingos resultan en un atentado contra la estabilidad climática global, ya que la cría de ganado y la producción de carne vacuna figuran -junto con la deforestación- entre las mayores emisoras de gases de invernadero. Es que el gas metano liberado por las vacas durante la digestión de las pasturas en sus múltiples estómagos, tiene un poder de atrapar el calor en la atmósfera veinte veces superior al CO2.
Pero no se trata aquí de volverse vegetariano de un día para el otro, sino de ser conscientes del impacto de nuestras acciones cotidianas en la salud del planeta, para a partir de allí intentar reducirlo. En este sentido, "más allá de la medición inicial, lo importante es lograr que vaya disminuyendo -aconseja Aleandra Scafati-. Las pequeñas acciones son las que cuentan, y la decisión de cambiar hábitos depende de cada uno de nosotros. Desde Ecomujeres invitamos siempre a pensar si cualquier acción o consumo es necesario hacerlo de la forma en que lo hacemos, o si existe alguna otra manera de hacer lo mismo, pero con menor impacto."
La huella de Aleandra es de 4.7 tn de carbono al año. "La compenso plantando árboles y promoviendo que otros planten también", dice. "También busco reducir mi consumo de energía y gas, camino cada vez que puedo y trato de usar las escaleras en lugar del ascensor, lo que además me ayuda a mantenerme en forma. Evito el consumo de papel, las bolsas innecesarias y trato de optimizar mis compras del supermercado para generar la menor cantidad de residuos posible", enumera.
Dime cómo consumes...
Muchas acciones cotidianas generan emisiones de carbono que contribuyen a acelerar el calentamiento global y el cambio climático. Por ejemplo, cada litro de nafta que consume un auto genera emisiones de CO2 y se estima que un vehículo mediano naftero puede generar su propio peso en dióxido de carbono por año.
En el hogar, el solo hecho de cambiar las lámparas incandescentes por las de bajo consumo ayuda a reducir entre el 10 y el 25% la huella de carbono, ya que requieren cuatro veces menos energía y su vida útil es 8 veces mayor. Arreglar una canilla que gotea impide la pérdida de 100 litros de agua potable al mes, en tanto que, al descongelar alimentos quitándolos del freezer la noche anterior, se evita el consumo de energía a través del microondas.
Las decisiones de compra también influyen en la propia huella de carbono. En los electrodomésticos hay que prestar atención al etiquetado de eficiencia (obligatorio para heladeras y acondicionadores de aire). Aquellos que tienen la letra A son los más eficientes, y la F los menos. Aunque en un primer momento pueden resultar más caros, a la larga generan ahorros de energía que también alivian el bolsillo.
Matías Kalwil, uno de los impulsores de Río + Vos ( www.riomasvosbuenosaires.org/ ), una campaña de movilización juvenil previa a la cumbre de Desarrollo Sustentable de Río + 20 (que tuvo lugar del 20 al 22 de junio en Río de Janeiro) y creador de la iniciativa La Vida en Bici (lavidaenbici.com), está empeñado en convertir la bicicleta en el medio de transporte de preferencia en las ciudades. Este proyecto está siendo apoyado por el programa Climate Champions del British Council y su meta es que en 2030 más del 50% de los viajes urbanos se realicen pedaleando. Esto tiene múltiples beneficios: es más barato, se llega más rápido al sortear piquetes y embotellamientos, y ayuda a combatir el sedentarismo y la obesidad.
Matías es diseñador y trabaja mayormente en su casa, en espacios de co-working o cibercafés, y se mueve permanentemente en dos ruedas. Su huella de carbono es de 3.76. "Sueño con poder combinar un día la bici con una red de transporte público sustentable: trenes, subtes y colectivos donde puedas montar con tu bicicleta", dice.
Después de algunas reuniones de consorcio, logró que en su edificio acondicionen un estacionamiento de bicicletas en la planta baja. "Pero todavía no pudimos activar un sistema de reciclado. Por eso separo la basura, y papeles, cartones y todo aquello que sea reciclable, se lo doy directamente a los recolectores urbanos -cuenta-. Y convierto las botellas de plástico en árboles, gracias a una iniciativa del Banco de Bosques ( www.bancodebosques.org ), que financia la forestación del Parque Nacional La Fidelidad a partir del reciclado de envases PET."
El que calienta, paga
El calentamiento global y su impacto en los ecosistemas es uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad, ya que compromete nada menos que la continuidad de la vida en la Tierra. Según un reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), la temperatura global del planeta aumentó 0,7 °C desde que se inició la era del carbón, a partir de la Segunda Revolución Industrial en 1850. Y se espera un aumento de 2 a 4°C hasta 2100.
"Con un aumento de 1,5°C las consecuencias ya serían devastadoras", advierte Vicente Barros, doctor en Meteorología, investigador superior del Conicet en el Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos y miembro del IPCC. "Se extinguirá el 30% de las especies, aumentarán las enfermedades como el dengue y la malaria, se perderán tierras y poblaciones por el aumento del nivel del mar, aumentarán las sequías, inundaciones y los eventos climáticos extremos, y el número de desplazados climáticos crecerá de 60 a 120 millones", vaticina.
Según Barros, la Argentina enfrentará, por el cambio climático, un aumento de las precipitaciones y del caudal de los ríos en la zona litoral y pampeana, que podría desembocar en inundaciones. Asimismo, el retroceso de los glaciares provocaría un decrecimiento del caudal de los ríos de Cuyo y cordilleranos, volviendo árida una zona que hoy es productiva.
Para mitigar el aumento de las temperaturas globales, el Protocolo de Kyoto, adoptado en 1997, obliga a un grupo de 37 países industrializados (considerados Anexo 1) a reducir emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a un nivel 5% inferior al registrado en 1990. La primera etapa de compromiso vence a fin de este año, sin que se hayan alcanzado los objetivos. Los mayores emisores actuales de GEI, Estados Unidos y China, no han reducido emisiones. En el primer caso por no haber ratificado el Protocolo, y en el segundo, por no ser considerado país Anexo 1.
Por eso en la última cumbre de Cambio Climático (COP 17) celebrada en Durban, Sudáfrica, en diciembre de 2011, se acordó extender este acuerdo hasta 2017, para delinear otro instrumento legal que entrará en vigencia a partir de 2020. La continuidad del Protocolo de Kyoto mantiene la vigencia de los mercados de carbono. Bajo este instrumento financiero, los gobiernos y las empresas pueden reducir emisiones, invirtiendo en proyectos de producción y energías limpias en países en desarrollo donde los costos son menores. Así obtienen certificados de reducción de emisiones (CER), que son vendidos a organizaciones que pueden compensar sus emisiones comprando estos bonos.
Aunque los principales operadores del mercado de carbono son gobiernos y grandes empresas, existen mercados secundarios donde se negocian estos certificados para aquellas organizaciones que buscan reducir sus emisiones en forma voluntaria. Hoy, cualquier ciudadano puede compensar su huella de carbono comprando bonos de carbono para financiar proyectos de forestación, energías limpias o tratamiento de residuos.
Muchas empresas y organizaciones han comenzado a generar formas de reducir su huella de carbono. Y existe una tendencia a compensar las emisiones en cada evento artístico, político o comercial. Durante la reciente Cumbre de la Tierra Río +20, por ejemplo, los asistentes podían compensar la huella generada por sus viajes en avión, comprando bonos para proyectos de forestación en Brasil a través de Internet. De hecho, la llamada economía verde o baja en carbono fue uno de los temas de discusión del encuentro internacional, en el que no se lograron compromisos importantes por parte de los países, aunque 40 ciudades (entre ellas, Buenos Aires) suscribieron un acuerdo para reducir en un 30% sus emisiones de gases de invernadero para 2027.
Alejandra Cordes, organizadora del Green Film Festival de Buenos Aires, decidió, a partir del año pasado, compensar las emisiones de este evento. "Lo hacemos en forma sencilla, preguntándole a las personas en qué medio de transporte llegan y algunos hábitos de dieta y consumo. A partir de allí calculamos su huella y mediante un acuerdo con la organización Alianza Árboles ( www.alianzaarboles.org ), donamos plantines para que lleven a su casa, los cuiden y al cabo de un año los retiramos para implantarlos en una plaza o bosque nativo."
En lo personal, Alejandra trata de reducir su huella de carbono (actualmente en 4,27 tn de CO2 anuales) a partir de acciones sencillas: separar los residuos, cuidar el agua, ir y volver a la oficina caminando, y evitar el consumo de carne. "Me gustaría hacer más cosas, como por ejemplo instalar paneles solares en mi casa. Pero por ahora es muy costoso", confiesa la emprendedora y futura mamá de Helena, su primera hija.
A favor de la naturaleza
Natural Costamagna tiene un nombre que la describe por completo. La joven cordobesa es, además de estudiante y empleada de comercio, una ferviente activista por la naturaleza. Hace 12 años que es vegetariana, y en 2007 se unió a Greenpeace Argentina como voluntaria. Su huella de carbono es 3,08. "Vivo en un monoambiente, por lo que mis consumos de luz, gas y agua son muy reducidos, y además estoy a 7 cuadras de la Facultad y 14 de mi trabajo, por lo que voy caminando", describe. "Intento no consumir productos que hayan sido testeados en animales, llevo bolsas de tela para hacer mis compras, uso lamparitas de bajo consumo en casa y cuando compro papel para la oficina, busco que tenga certificación FSC (de protección de los bosques)."
Emiliano Fazio, licenciado en Administración y coordinador de Njambre, un espacio de co-working donde se cruzan emprendimientos y sustentabilidad, asegura: "Lo importante no son los resultados individuales, sino la búsqueda de coherencia en medio de las propias contradicciones". Fazio sabe de lo que habla. Durante años fue un exitoso ejecutivo en un banco, luego ingresó en el mundo de la sustentabilidad y las empresas sociales, aquellas que se enfocan en crear valor y empleos de calidad más que en la ganancia. Así conoció a emprendedores que fabrican calefones solares a partir de botellas de plástico, o biocombustibles a partir de residuos orgánicos, a los que decidió impulsar, como inversor y consejero.
"De pronto, me di cuenta de que hablaba mucho de sustentabilidad, pero mi propia vida no era sustentable, ya que usaba mucho el auto y había cosas sencillas que no estaba haciendo, como sellar térmicamente mi casa o empezar a separar los residuos y hacer compost para las plantas", confiesa. La huella de carbono de Emiliano es 8,8 tn al año. A ello contribuyen sus frecuentes viajes en avión, de su ciudad, Mendoza, a Rosario y Buenos Aires. "Si solamente contara lo que puedo hacer por el ambiente, me parecería un esfuerzo inútil. Pero sé que en el mundo somos millones las personas embarcadas en este camino, que no es fácil porque exige creatividad, esfuerzo, y está lleno de obstáculos y contradicciones."
http://www.lanacion.com.ar/1488499-mi-huella-de-carbono
martes, 26 de junio de 2012
Rumbo a una construcción sustentable
CITY HALL. La obra de Norman Foster en Londres busca la sustentabilidad con el uso intensivo de tecnología, pero puede fallar.
25/06/2012
Por federico ambrosio - Fambrosio@clarin.com
Los desafíos ambientales. Los riesgos del marketing verde y el green washing. Qué tienen de bueno y de malo las certificaciones internacionales.
Construir un edificio verde es mucho mas que ponerle plantas a la fachada, aleros, parasoles, usar sistemas de los llamados “eficientes”, lograr certificaciones internacionales o echar mano de esos recursos que prometen salvar al mundo.
Muchas veces, en busca de la sustentabilidad se cae en la trampa de la imagen. “Las grandes empresas ejecutan, en nombre de la sustentabilidad, pequeñas acciones que no son más que operaciones de green marketing”, señala el publicista Sebastián Salguero, y agrega que el fin de esas iniciativas es aparentar ser más amigables con el medio ambiente de lo que son y, de alguna manera, establecer una relación de empatía ambiental con el consumidor. No es raro que lo que sucede en el mercado en general, tenga su reflejo en la construcción y entre los profesionales de la arquitectura y sus comitentes.
Por caso, los productos “sustentables” ya están al alcance de todos, alfombras, revestimientos, equipos de calefacción y cuanta cosa exista tiene su alternativa sustentable, verde o ecológica. Pero, ¿hasta donde todas estas promesas pueden ser cumplidas? Son muchos los materiales y los equipamientos que se venden como “amigables con el medio ambiente” pero cruzan los océanos dentro de contenedores de un lado al otro del mundo, incorporando en su huella de carbono las emisiones producidas por el transporte. Es decir, contradicen al documento de 1987 de las Naciones Unidas y al Protocolo de Kioto, que establecieron como punto principal la necesidad de disminuir las emisiones de dióxido de carbono.
Cabe recordar que la huella de carbono es la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que acumula un producto o una construcción desde la extracción de su materia prima hasta la deposición final.
Según estudios realizados por la UBA, en nuestro país, casi el 40% del consumo energético esta destinado a edificios. De este porcentaje, más de la mitad es destinado a viviendas y otro tanto a climatización. En conclusión, poco más del 10% de la energía primaria del país esta destinada a la climatización residencial. Además, de acuerdo a la matriz energética nacional, poco más del 80% de la energía primaria del país proviene de recursos naturales no renovables. Todos causantes del efecto invernadero y por ende. del calentamiento global.
Todos los especialistas confirman que la construcción sustentable es una disciplina con fundamento científico que puede ser cuantificado y calificado de acuerdo con la realidad tecnológica, cultural y económica del lugar donde se implantará el edificio. Pero hasta hoy, la Argentina no tiene normas exigibles sobre materiales y muchas de las preguntas relacionadas con la sustentabilidad no tienen respuestas concretas. De esta forma se fortalecen las acciones cosméticas.
Según el doctor en arquitectura Daniel Kozak, profesor adjunto del Centro de Investigación, Hábitat y Energía de la FADU-UBA, en la argentina sólo existen algunas leyes y ordenanzas ya aprobadas en la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Rosario. “En la Ciudad de Buenos Aires existen varios proyectos de ley en tratamiento, entre ellos, uno dedicado a normas de eficiencia energética en la construcción”, agrega.
Por otro lado, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) ha publicado en la red y en versión de prueba, una certificación energética para edificios a nivel nacional denominada Norma IRAM 11900 la cual se puede consultar en Internet.
No sólo por el calentamiento global, sino también ante el eventual agotamiento del petróleo, varios países del Primer Mundo hace ya mas de 2 décadas que desarrollan métodos y certificaciones para la construcción. Estas medidas velan por un mejor desempeño energético de los edificios y por lo tanto, por el cuidado del medio ambiente. En los 90, el Reino Unido creó el método BREEAM y poco a poco países como Japón, Estados Unidos, Australia, Alemania y España han adherido a sistemas de certificación con similares características. Entre las certificaciones edilicias más utilizadas en el país se encuentran las Normas LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), vigentes en Estados Unidos y administradas por una entidad no gubernamental denominada United State Green Building Counsil (USGBC).
Tal como indica el arquitecto Leonardo Lotopolsky, miembro del Green Building Council de Argentina, estas normas establecen una serie de parámetros que permiten cuantificar y cualificar la sustentabilidad de un edificio. De esta forma, ser sustentable tiene medida y se pueden evitar los malos entendidos. “Esta rigurosidad permite evitar lo que se conoce como green washing o mejor dicho: como parecer sustentable sin serlo”. Las Leed toman fuerza en nuestro país a raíz del vacío legal vigente y por la demanda de las multinacionales. “Existe una relación global de las compañías que por estatuto requieren de una certificación energética mas allá de la realidad local”, explica Lotopolsky. En los EE.UU., esta norma es utilizada por muchos estados para las obras financiadas con fondos públicos. Un caso similar se esta aplicando en el nuevo edificio del Banco Ciudad que está en construcción en Parque Patricios. “ La última revisión de las normas Leed contempla su adaptabilidad para distintos lugares del mundo”, indica el arquitecto Lotopolsky.
Daniel Kozak, doctor en arquitectura, coincide en la necesidad de buscar un método que avale y cuantifique la sustentabilidad en nuestro país, sin embargo, considera que no es a través de los sistemas de certificación privados o no gubernamentales que se mejorarán los parámetros de sustentabilidad. “Los sistemas de certificación resultan muy costosos e inaccesibles para la gran mayoría de los edificios que se construyen en nuestras ciudades, serían mejores las normas obligatorias incorporadas en los códigos, así como los mecanismos de incentivo”, amplía.
http://arq.clarin.com/construccion/Rumbo-construccion-sustentable_0_713328922.html
miércoles, 2 de mayo de 2012
Tecnologias LED
Introducción
La tecnología LEd ha llegado a nuestro días conectada a la red eléctrica a 230V. Las ventajas de dicha tecnología son muchas, que enumeramos a continuación:
La tecnología LEd ha llegado a nuestro días conectada a la red eléctrica a 230V. Las ventajas de dicha tecnología son muchas, que enumeramos a continuación:
- Con la tecnología LED se produce una menor disipación de calor. Esto es debido a que la incandescencia emite luz en todo el espectro visible, siendo el difusor (que hace de filtro) quien deja pasar sólo el color requerido y el resto del espectro se transforma en calor, mientras que el diodo LED emite luz monocromática directamente, en la longitud de onda de color requerido, por lo que no existe la transformación de luz en calor.
- Esta diferencia en la emisión de luz entre la incandescencia más el filtro y el diodo LED, hace que ésta sea más eficiente, ya que toda la luz emitida por foco luminoso es aprovechada en la iluminación del punto de luz.
- La vida útil de la lámpara incandescente es de 6.000 h mientra que la del LED puede llegar a 100.000 h, es decir, 17 veces mayor.
- Altos niveles de flujo e intensidad dirigida.
- Significante tamaño para múltiples y diferentes opciones de diseño.
- Alta eficiencia, ahorro de energía.
- Luz blanca.
- Todos los colores (de 460 nm a 650 nm).
- Requerimientos bajos de Voltaje y Consumos.
- Alta resistencia a los golpes y vibraciones.
- Sin radiación U. V.
- Pueden ser fácilmente controlados y programados.
- Diferentes formas con diferentes ángulos de radiación.
- La experiencia en la ciudad de Estocolmo (Suecia), de más cuatro años de aplicación de diodos LED para señales luminosas rojas y dos años con sistemas completos con los tres colores ha arrojado unos excelentes resultados en cuanto a fiabilidad de los sistemas y ahorro energético.
- La ciudad de Manhatan, Kansas (EEUU), ha estado utilizando la tecnología LED en señales luminosas rojas en semáforos durante varios años. Inicialmente se utilizaron para señalización de giros a la izquierda y progresivamente se ha extendido su uso a todas las nuevas instalaciones de señalización luminosa roja. Actualmente las especificaciones municipales para los semáforos de nueva instalación exigen el uso de esta tecnología y se están alcanzando unos niveles de ahorro energético del orden del 89 %.
- En la cuidad de St Paul, Minnesota (EEUU) se han sustituido todos los indicadores luminosos rojos convencionales de peatones por indicadores de tecnología LED. En los 5.764 indicadores que se reemplazaron, el ahorro esperado anual en electricidad es de 131.400 $ (150.300 €). Esto representa un gran beneficio para el contribuyente si se tiene en cuenta, además, que la vida útil de estos sistemas es de unas 100.000 horas, frente a las 6.000 horas de los sistemas convencionales.
- En España se ha utilizado esta tecnología en ciudades como Vitoria, Palma de Mallorca, Sevilla y Barcelona así como en alguna autopista de peaje.
http://www.inersol.es/Tec_Led.htm
miércoles, 11 de abril de 2012
En Provincia, 96 escuelas vuelven hoy a dar clases

Reconstruir los daños que el temporal provocó en escuelas del GBA demorará hasta dos meses. En los próximos días podrán retornar a sus aulas los alumnos de unas 50 escuelas que tuvieron roturas menores y el Gobierno aseguró que en las últimas horas lograron recuperar unos 96 establecimientos que quedaron con ventanales destrozados, techos rotos o sin servicios, que hoy retomarán sus actividades.
En total, la Dirección General de Escuelas reportó 200 servicios educativos suspendidos en el oeste y sur del Gran Buenos Aires. Hay construcciones que resultaron con roturas estructurales. “Son 40 edificios de Moreno, Merlo, Ituzaingó, Lomas de Zamora y Quilmes. A partir del decreto de emergencia, dispuesto por el gobernador, se acelerarán los procesos administrativos para apurar la reconstrucción”, explicó Silvina Gvirtz, directora General de Educación.
Para esos casos, se dispuso un diagrama de emergencia para atender las cuestiones educativas y también para asistir a los alumnos que recibían el servicio alimentario. “En una escuela de Ituzaingó derivamos los chicos a un jardín de infantes ubicado a pocos metros. Y en otras, se entregan viandas para que lleven a sus casas”, explicó la funcionaria. De acuerdo con evaluaciones oficiales, son más de 50 mil los alumnos de todos los niveles –inicial, primaria y secundaria– con inconvenientes para asistir a clases esta semana.
Los gremios docentes también hicieron relevamientos de las dificultades edilicias derivadas del temporal. La FEB reportó la “destrucción casi total” de los techos de la Primaria N° 37 de Quilmes. La Unión de Docentes de Buenos Aires (UDOCBA) informó que el lunes y ayer hubo 67 centros educativos sin clases en La Matanza, 60 en Merlo y 50 en Moreno.
En tanto, en la Ciudad ayer no se pudo dar clases en 15 escuelas. Para mañana la cifra se reduciría a nueve y el lunes próximo, estiman, ya no habrá colegios cerrados.
En total, la Dirección General de Escuelas reportó 200 servicios educativos suspendidos en el oeste y sur del Gran Buenos Aires. Hay construcciones que resultaron con roturas estructurales. “Son 40 edificios de Moreno, Merlo, Ituzaingó, Lomas de Zamora y Quilmes. A partir del decreto de emergencia, dispuesto por el gobernador, se acelerarán los procesos administrativos para apurar la reconstrucción”, explicó Silvina Gvirtz, directora General de Educación.
Para esos casos, se dispuso un diagrama de emergencia para atender las cuestiones educativas y también para asistir a los alumnos que recibían el servicio alimentario. “En una escuela de Ituzaingó derivamos los chicos a un jardín de infantes ubicado a pocos metros. Y en otras, se entregan viandas para que lleven a sus casas”, explicó la funcionaria. De acuerdo con evaluaciones oficiales, son más de 50 mil los alumnos de todos los niveles –inicial, primaria y secundaria– con inconvenientes para asistir a clases esta semana.
Los gremios docentes también hicieron relevamientos de las dificultades edilicias derivadas del temporal. La FEB reportó la “destrucción casi total” de los techos de la Primaria N° 37 de Quilmes. La Unión de Docentes de Buenos Aires (UDOCBA) informó que el lunes y ayer hubo 67 centros educativos sin clases en La Matanza, 60 en Merlo y 50 en Moreno.
En tanto, en la Ciudad ayer no se pudo dar clases en 15 escuelas. Para mañana la cifra se reduciría a nueve y el lunes próximo, estiman, ya no habrá colegios cerrados.
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