martes, 26 de junio de 2012

Rumbo a una construcción sustentable

CITY HALL. La obra de Norman Foster en Londres busca la sustentabilidad con el uso intensivo de tecnología, pero puede fallar.

25/06/2012
Por federico ambrosio - Fambrosio@clarin.com
Los desafíos ambientales. Los riesgos del marketing verde y el green washing. Qué tienen de bueno y de malo las certificaciones internacionales.

Construir un edificio verde es mucho mas que ponerle plantas a la fachada, aleros, parasoles, usar sistemas de los llamados “eficientes”, lograr certificaciones internacionales o echar mano de esos recursos que prometen salvar al mundo.

Muchas veces, en busca de la sustentabilidad se cae en la trampa de la imagen. “Las grandes empresas ejecutan, en nombre de la sustentabilidad, pequeñas acciones que no son más que operaciones de green marketing”, señala el publicista Sebastián Salguero, y agrega que el fin de esas iniciativas es aparentar ser más amigables con el medio ambiente de lo que son y, de alguna manera, establecer una relación de empatía ambiental con el consumidor. No es raro que lo que sucede en el mercado en general, tenga su reflejo en la construcción y entre los profesionales de la arquitectura y sus comitentes.

Por caso, los productos “sustentables” ya están al alcance de todos, alfombras, revestimientos, equipos de calefacción y cuanta cosa exista tiene su alternativa sustentable, verde o ecológica. Pero, ¿hasta donde todas estas promesas pueden ser cumplidas? Son muchos los materiales y los equipamientos que se venden como “amigables con el medio ambiente” pero cruzan los océanos dentro de contenedores de un lado al otro del mundo, incorporando en su huella de carbono las emisiones producidas por el transporte. Es decir, contradicen al documento de 1987 de las Naciones Unidas y al Protocolo de Kioto, que establecieron como punto principal la necesidad de disminuir las emisiones de dióxido de carbono.

Cabe recordar que la huella de carbono es la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que acumula un producto o una construcción desde la extracción de su materia prima hasta la deposición final.

Según estudios realizados por la UBA, en nuestro país, casi el 40% del consumo energético esta destinado a edificios. De este porcentaje, más de la mitad es destinado a viviendas y otro tanto a climatización. En conclusión, poco más del 10% de la energía primaria del país esta destinada a la climatización residencial. Además, de acuerdo a la matriz energética nacional, poco más del 80% de la energía primaria del país proviene de recursos naturales no renovables. Todos causantes del efecto invernadero y por ende. del calentamiento global.

Todos los especialistas confirman que la construcción sustentable es una disciplina con fundamento científico que puede ser cuantificado y calificado de acuerdo con la realidad tecnológica, cultural y económica del lugar donde se implantará el edificio. Pero hasta hoy, la Argentina no tiene normas exigibles sobre materiales y muchas de las preguntas relacionadas con la sustentabilidad no tienen respuestas concretas. De esta forma se fortalecen las acciones cosméticas.

Según el doctor en arquitectura Daniel Kozak, profesor adjunto del Centro de Investigación, Hábitat y Energía de la FADU-UBA, en la argentina sólo existen algunas leyes y ordenanzas ya aprobadas en la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Rosario. “En la Ciudad de Buenos Aires existen varios proyectos de ley en tratamiento, entre ellos, uno dedicado a normas de eficiencia energética en la construcción”, agrega.

Por otro lado, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) ha publicado en la red y en versión de prueba, una certificación energética para edificios a nivel nacional denominada Norma IRAM 11900 la cual se puede consultar en Internet.

No sólo por el calentamiento global, sino también ante el eventual agotamiento del petróleo, varios países del Primer Mundo hace ya mas de 2 décadas que desarrollan métodos y certificaciones para la construcción. Estas medidas velan por un mejor desempeño energético de los edificios y por lo tanto, por el cuidado del medio ambiente. En los 90, el Reino Unido creó el método BREEAM y poco a poco países como Japón, Estados Unidos, Australia, Alemania y España han adherido a sistemas de certificación con similares características. Entre las certificaciones edilicias más utilizadas en el país se encuentran las Normas LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), vigentes en Estados Unidos y administradas por una entidad no gubernamental denominada United State Green Building Counsil (USGBC).

Tal como indica el arquitecto Leonardo Lotopolsky, miembro del Green Building Council de Argentina, estas normas establecen una serie de parámetros que permiten cuantificar y cualificar la sustentabilidad de un edificio. De esta forma, ser sustentable tiene medida y se pueden evitar los malos entendidos. “Esta rigurosidad permite evitar lo que se conoce como green washing o mejor dicho: como parecer sustentable sin serlo”. Las Leed toman fuerza en nuestro país a raíz del vacío legal vigente y por la demanda de las multinacionales. “Existe una relación global de las compañías que por estatuto requieren de una certificación energética mas allá de la realidad local”, explica Lotopolsky. En los EE.UU., esta norma es utilizada por muchos estados para las obras financiadas con fondos públicos. Un caso similar se esta aplicando en el nuevo edificio del Banco Ciudad que está en construcción en Parque Patricios. “ La última revisión de las normas Leed contempla su adaptabilidad para distintos lugares del mundo”, indica el arquitecto Lotopolsky.

Daniel Kozak, doctor en arquitectura, coincide en la necesidad de buscar un método que avale y cuantifique la sustentabilidad en nuestro país, sin embargo, considera que no es a través de los sistemas de certificación privados o no gubernamentales que se mejorarán los parámetros de sustentabilidad. “Los sistemas de certificación resultan muy costosos e inaccesibles para la gran mayoría de los edificios que se construyen en nuestras ciudades, serían mejores las normas obligatorias incorporadas en los códigos, así como los mecanismos de incentivo”, amplía.
http://arq.clarin.com/construccion/Rumbo-construccion-sustentable_0_713328922.html

miércoles, 2 de mayo de 2012

Tecnologias LED

Introducción
La tecnología LEd ha llegado a nuestro días conectada a la red eléctrica a 230V. Las ventajas de dicha tecnología son muchas, que enumeramos a continuación:
  • Con la tecnología LED se produce una menor disipación de calor. Esto es debido a que la incandescencia emite luz en todo el espectro visible, siendo el difusor (que hace de filtro) quien deja pasar sólo el color requerido y el resto del espectro se transforma en calor, mientras que el diodo LED emite luz monocromática directamente, en la longitud de onda de color requerido, por lo que no existe la transformación de luz en calor.
  • Esta diferencia en la emisión de luz entre la incandescencia más el filtro y el diodo LED, hace que ésta sea más eficiente, ya que toda la luz emitida por foco luminoso es aprovechada en la iluminación del punto de luz.
  • La vida útil de la lámpara incandescente es de 6.000 h mientra que la del LED puede llegar a 100.000 h, es decir, 17 veces mayor.
  • Altos niveles de flujo e intensidad dirigida.
  • Significante tamaño para múltiples y diferentes opciones de diseño.
  • Alta eficiencia, ahorro de energía.
  • Luz blanca.
  • Todos los colores (de 460 nm a 650 nm).
  • Requerimientos bajos de Voltaje y Consumos.
  • Alta resistencia a los golpes y vibraciones.
  • Sin radiación U. V.
  • Pueden ser fácilmente controlados y programados.
  • Diferentes formas con diferentes ángulos de radiación.
Así, en diferentes estudios realizados en estos países se reflejan los siguientes resultados:
  • La experiencia en la ciudad de Estocolmo (Suecia), de más cuatro años de aplicación de diodos LED para señales luminosas rojas y dos años con sistemas completos con los tres colores ha arrojado unos excelentes resultados en cuanto a fiabilidad de los sistemas y ahorro energético.
  • La ciudad de Manhatan, Kansas (EEUU), ha estado utilizando la tecnología LED en señales luminosas rojas en semáforos durante varios años. Inicialmente se utilizaron para señalización de giros a la izquierda y progresivamente se ha extendido su uso a todas las nuevas instalaciones de señalización luminosa roja. Actualmente las especificaciones municipales para los semáforos de nueva instalación exigen el uso de esta tecnología y se están alcanzando unos niveles de ahorro energético del orden del 89 %.
  • En la cuidad de St Paul, Minnesota (EEUU) se han sustituido todos los indicadores luminosos rojos convencionales de peatones por indicadores de tecnología LED. En los 5.764 indicadores que se reemplazaron, el ahorro esperado anual en electricidad es de 131.400 $ (150.300 €). Esto representa un gran beneficio para el contribuyente si se tiene en cuenta, además, que la vida útil de estos sistemas es de unas 100.000 horas, frente a las 6.000 horas de los sistemas convencionales.
  • En España se ha utilizado esta tecnología en ciudades como Vitoria, Palma de Mallorca, Sevilla y Barcelona así como en alguna autopista de peaje.
    http://www.inersol.es/Tec_Led.htm

miércoles, 11 de abril de 2012

En Provincia, 96 escuelas vuelven hoy a dar clases



Reconstruir los daños que el temporal provocó en escuelas del GBA demorará hasta dos meses. En los próximos días podrán retornar a sus aulas los alumnos de unas 50 escuelas que tuvieron roturas menores y el Gobierno aseguró que en las últimas horas lograron recuperar unos 96 establecimientos que quedaron con ventanales destrozados, techos rotos o sin servicios, que hoy retomarán sus actividades.
En total, la Dirección General de Escuelas reportó 200 servicios educativos suspendidos en el oeste y sur del Gran Buenos Aires. Hay construcciones que resultaron con roturas estructurales. “Son 40 edificios de Moreno, Merlo, Ituzaingó, Lomas de Zamora y Quilmes. A partir del decreto de emergencia, dispuesto por el gobernador, se acelerarán los procesos administrativos para apurar la reconstrucción”, explicó Silvina Gvirtz, directora General de Educación.
Para esos casos, se dispuso un diagrama de emergencia para atender las cuestiones educativas y también para asistir a los alumnos que recibían el servicio alimentario. “En una escuela de Ituzaingó derivamos los chicos a un jardín de infantes ubicado a pocos metros. Y en otras, se entregan viandas para que lleven a sus casas”, explicó la funcionaria. De acuerdo con evaluaciones oficiales, son más de 50 mil los alumnos de todos los niveles –inicial, primaria y secundaria– con inconvenientes para asistir a clases esta semana.
Los gremios docentes también hicieron relevamientos de las dificultades edilicias derivadas del temporal. La FEB reportó la “destrucción casi total” de los techos de la Primaria N° 37 de Quilmes. La Unión de Docentes de Buenos Aires (UDOCBA) informó que el lunes y ayer hubo 67 centros educativos sin clases en La Matanza, 60 en Merlo y 50 en Moreno.
En tanto, en la Ciudad ayer no se pudo dar clases en 15 escuelas. Para mañana la cifra se reduciría a nueve y el lunes próximo, estiman, ya no habrá colegios cerrados.

Siguen las protestas por las consecuencias del temporal

Hubo nuevos piquetes en el Camino Negro y en el Acceso Oeste. En los sectores más afectados, aún no saben cuándo volverá la luz. Pero con la llegada de ayuda, la situación va mejorando lentamente. Ayer quedaban 14.000 usuarios sin electricidad.






A una semana del temporal, casi 14.000 usuarios siguen sin luz . Algunos ayer volvieron a cortar el Camino Negro (Lomas de Zamora), el Camino de Cintura (La Matanza), el Acceso Oeste (Moreno) y General Paz y Riccheri para pedir que les restablezcan el servicio. En Edenor no quisieron dar fechas de cuándo podrían devolver la luz porque en algunos lugares tienen que reconstruir la red desde cero. En Edesur, dicen que el servicio volverá a la normalidad entre hoy y mañana.
Ayer a última hora, el subsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, informó que quedaban 13.959 usuarios sin luz.
“Aún hay árboles caídos en las veredas, pero las calles están liberadas –contó Luciano Timerman, coordinador del Consejo Provincial de Emergencias–. Las zonas más afectadas son Ituzaingó, General Rodríguez y Florencio Varela. Lamentamos los cortes de ruta. En La Matanza, los operarios llegaron a poner tres postes de luz de diez y se tuvieron que ir, porque la gente hace piquetes, descarga la furia con ellos y no los deja trabajar”.
En Edenor, a cargo del servicio en algunos de los municipios más afectados, como Ituzaingó, Moreno y Morón, no saben cuándo podrán restablecer la luz. “El temporal destruyó 6.000 postes de media y baja tensión y desaparecieron cientos de kilómetros de cable –dijo el vocero Alberto Lippi–. Hay zonas en que hay que construir todo desde cero . Están trabajando 2.000 técnicos y vamos a devolver la electricidad lo antes posible. Pero hay que seguir protocolos de seguridad: no se le puede dar luz a casas semiderruidas”.
En la zona de Edesur, donde hubo otros 6.000 postes caídos, ayer había cuadrillas trabajando en Monte Chingolo, en el partido de Lanús, y en Quilmes, Florencio Varela y Lomas de Zamora. “El 97% de los clientes afectados recuperaron el servicio –dijo Daniel Martini, vocero de Edesur–. Debido al daño y al robo de las instalaciones caídas, como cables y transformadores, estamos frente al desafío de reconstruir las redes a nuevo . Hay 2.200 empleados trabajando. Entre hoy y mañana vamos a normalizar el servicio”.
Un grupo de manifestantes cortó la mano hacia Capital del acceso Oeste, a la altura de la ruta 23, en la localidad de Moreno, para reclamar por la falta de luz. Además de vecinos, había integrantes del Polo Obrero, la corriente Aníbal Verón y de Quebracho. Mientras, otro grupo acompañado por el Frente Darío Santillán cortó por quinto día consecutivo el Camino Negro, bloqueando ambas manos a la altura de la calle Quesada, en el límite entre Ingeniero Budge y Villa Fiorito, en Lomas de Zamora.
En Banfield, también en Lomas, un área delimitada por Lynch, Caaguazú, Armesti y el entubado del arroyo Las Piedras también está sin luz desde el miércoles. “Somos 10.000 vecinos, pero preferimos no hacer cortes : quemar cosas es inútil –aclaró Alfredo Barmann–. En nuestra zona las cosas están como quedaron después del temporal. Hay árboles y postes de luz caídos. Por la noche, hay que meterse adentro de la casa porque hay muchos robos y saqueos”.
En Ezpeleta, la gente mantenía cortadas diversas arterias entre las calles Smith, La Plata y Vicente López. “No tenemos luz, agua ni teléfono –contó un vecino–. A la noche hay problemas de inseguridad y estamos organizándonos con la Policía para vigilar la zona”.
http://www.clarin.com/ciudades/Siguen-protestas-consecuencias-temporal_0_680332065.html

domingo, 11 de marzo de 2012

ECODES renueva su imagen








Vivimos momentos de cambio, tiempos que nos hacen repensar todo lo que nos rodea para recuperar el sentido de las cosas presentes y futuras. La crisis que estamos atravesando ha puesto de manifiesto la necesidad de construir un nuevo paradigma que aborde el presente y el futuro desde los criterios de sostenibilidad.

En este contexto, en ECODES, queremos renovar nuestro compromiso con la sociedad intentando ser útiles en los tiempos que nos ha tocado vivir. Nuestra misión es “Ayudar a la inmensa minoría que actúa o quiere actuar por la sostenibilidad”, y ahora más que nunca, es tiempo de actuar siendo útiles a la sociedad.

Es tiempo de actuar generando encuentros y sinergias entre actores sociales, políticos y económicos; entre Administraciones Públicas, ONG, empresas, medios de comunicación, institutos de investigación… En definitiva, es tiempo de actuar juntos para repensar el modelo económico en el que vivimos y construir el presente bajo los criterios de sostenibilidad.

La renovación de nuestra imagen corporativa, que hoy presentamos, responde a eso: a nuestro deseo de contribuir a desarrollar un modelo sostenible donde, lejos de proclamar el divorcio entre economía y ecología, entendamos que ambos son parte de lo mismo, y que la economía, para ser sostenible, debe ser inclusiva y situar los elementos ambientales en el centro del debate.
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miércoles, 22 de febrero de 2012

Chocó un tren en Once: hay 340 heridos


La formación del Sarmiento impactó contra el andén. El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, confirmó 340 heridos y estimó que "podría haber víctimas fatales". Los heridos son trasladados a los hospitales Ramos Mejía y Durand. El SAME desplegó más de 15 ambulancias y los bomberos trabajan con sierras para liberar a pasajeros atrapados en los vagones.



Esta mañana descarriló un tren del Ferrocarril Sarmiento cuando llegaba a la estación Once. El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, dijo desde la estación que podría haber víctimas fatales.
La formación impactó contra el andén 2 cuando ingresaba a la estación. Hay más de 200 pasajeros heridos, por lo que el SAME trabaja en el lugar con más de 15 ambulancias.
Los bomberos de la Policía Federal trabajan para sacar gente de los dos primeros vagones.
Alberto Crescenti, titular del SAME, afirmó que debido al descarrilamiento en el Sarmiento, trabajarán "entre 10 y 15 ambulancias".
La formación impactó contra la valla de contención final. También, efectivos de la Policía Federal se encuentran trabajando en el lugar.
"Un tren que venía de Moreno se quedó sin frenos, descarriló y chocó contra la estación, no contra otro tren", contó Paula, una de las pasajeras, por Radio Mitre.
Otro pasajero, Emanuel, viajaba de Morón a Once para ir a trabajar. Y contó a Clarín.com que se sintió un fuerte impacto y la gente comenzó al caerse unos encima de otros, en medio de gritos de desesperación.
Pasadas las 10 de la mañana, habló el secretario de Transporte y dijo: “Puede haber víctimas”.

Juan Pablo Schiavi, dijo desde Once, que el tren impactó contra el paragolpes de la estación a 20 kilómetros por hora. Y que la cifra de heridos alcanza a 340, que son trasladados a todos los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
El funcionario nacional lo calificó como "un accidente muy grave" y contó que el tren entraba a 26 kilómetros por hora a la estación y que el impacto contra el paragolpe fue a 20 kilómetros.
También, que un vagón "entró 26 metros dentro de otro" y que la cifra de heridos alcanza a 340 heridos, todos trasladados a los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
Las primeras personas heridas fueron trasladadas al Hospital Ramos Mejía para ser atendidas.
El secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, se presentó pasadas las 9 de la mañana en la estación Once.
http://www.clarin.com/sociedad/Descarrilo-tren-Sarmiento-llegaba-Once_0_650935058.html

jueves, 9 de febrero de 2012

La temperatura, la concentración y las emisiones




Los objetivos de la lucha contra el cambio climático pueden resultar bastante complicados de entender. Existen varios tipos de objetivos y hay mucha incertidumbre sobre cómo se puede alcanzar cada uno de ellos, así como sobre qué pasaría si se lograran. He aquí los objetivos principales:





Objetivos de temperatura:

En el fondo, el aumento de la temperatura es lo más importante, ya que el calentamiento provoca todos los demás síntomas del cambio climático. En la actualidad no existe un límite del aumento de la temperatura que se considere “seguro”, pero la mayoría de los países del mundo ya han firmado un objetivo no vinculante con la esperanza de reducir los riesgos a un límite aceptable. Este objetivo no vinculante pretende limitar el aumento de la temperatura a 2οC por encima de los niveles preindustriales. Sin embargo, este objetivo no ha sido aceptado de forma universal. Algunos de los países más expuestos al cambio climático, tales como ciertas islas que se encuentran en peligro debido a la subida del nivel del mar, exigen un aumento máximo de la temperatura de 1,5οC. Por otro lado, un reciente informe científico afirmaba que aceptar un aumento de la temperatura de 2ο podría ser una “prescripción para el desastre”. Sin embargo, muchos expertos creen que incluso limitar el aumento de la temperatura a 2οC es un objetivo demasiado optimista, ya que el mundo ya se ha calentado más de 0,7οC y los científicos opinan que, incluso si lográramos eliminar todas nuestras emisiones de un día para otro, el mundo se calentaría otros 0,6οC. Estas perspectivas no dejan mucho margen de maniobra para llevar a cabo ningún plan de disminución del consumo de combustibles fósiles. Los objetivos de temperatura pueden referirse tanto al nivel al que se estabiliza la temperatura global (por ejemplo, si la temperatura aumenta 2οC y después se mantiene estable) o al punto máximo que alcanza el aumento de la temperatura (en el caso de que llegara a aumentar 2οC y después descendiera).


Objetivos de concentraciones:

Los seres humanos no determinan la temperatura global de forma directa, sino modificando las concentraciones de gases de efecto invernadero en el aire. Por lo tanto, para poder alcanzar un objetivo de temperatura lo primero que hay que hacer es reducir las emisiones lo suficiente como para estabilizar dichas concentraciones en un nivel adecuado. Los objetivos de concentraciones pueden resultar bastante complejos porque el término “concentración” puede referirse a tres cosas distintas: - La concentración de dióxido de carbono solamente, el principal gas de efecto invernadero cuya causa es el hombre, que se mide en partes de CO2 por millón (ppm). - El impacto combinado de todos los gases de efecto invernadero provocados por el hombre, que se miden en ppm de CO2 equivalente o CO2e (la cantidad de CO2 que se necesitaría para provocar un calentamiento equivalente). - El impacto combinado de gases de efecto invernadero provocados por el hombre más el efecto enfriador de la contaminación de aerosoles, también provocados por el hombre, que se mide en CO2e. Para complicar un poco más las cosas, no se sabe exactamente cómo reacciona el clima ante el aumento de la concentración de los gases de efecto invernadero. Esto significa que cada uno de los objetivos de concentraciones podría implicar distintas variaciones de las temperaturas. Escoger solamente un objetivo de concentraciones implica en parte decidir qué riesgo estamos dispuestos a asumir para intentar lograr que el aumento de las temperaturas se limite a 2οC (o cualquier otro objetivo). En la actualidad no existe un objetivo global consensuado para las concentraciones de gas de efecto invernadero, aunque la cifra 450 ppm CO2e (para todos los gases de efecto invernadero) suele citarse como un objetivo razonable para el mundo. Según el último informe de IPCC se estima que, si se lograra limitar la concentración a 450 CO2e ppm, tendríamos un 50% de posibilidades de limitar el aumento de la temperatura a 2οC. A medida que la concentración disminuye, aumentan las posibilidades de limitar el aumento de la temperatura. Otro de los objetivos más conocidos es la estabilización de la concentración de CO2 a 350 ppm (distinta a la de todos los gases de efecto invernadero en combinación). Esto implicaría reducir las concentraciones actuales, unas 390 ppm, que continúan aumentando año tras año. Si se lograra alcanzar este objetivo (lo que muy probablemente implicaría la eliminación de parte del CO2 que se encuentra en el aire además de la rápida reducción de las emisiones hasta alcanzar casi cero) quizás el aumento de la temperatura global se limitara a 1,5οC sobre el nivel preindustrial, aunque la situación dependería de lo que ocurriera con las emisiones del resto de los gases de efecto invernadero. El objetivo de 350 ppm de CO2 fue el punto de partida de la campaña 350.org, a pesar de que el grupo ahora afirma que, debido a que el calentamiento global está teniendo lugar de forma más rápida de lo que previamente se había pensado, el mundo debería plantearse el objetivo de limitar sus concentraciones a 350 ppm CO2e. Este objetivo es aún más ambicioso, y su consecución podría lograr que el aumento de las temperaturas se limitara a 1οC sobre los niveles preindustriales. De nuevo, es bastante improbable que se pueda alcanzar este objetivo sin llevar a cabo un importante esfuerzo mundial para eliminar el CO2 que ya está en el aire.


Objetivos de emisiones

Las concentraciones siguen estando lejos de quedar bajo el control directo del ser humano. Para lograr alcanzar cualquier objetivo de temperatura o concentración, se necesitan unos objetivos de emisiones que determinen qué cantidades de gas de efecto invernadero podemos emitir durante qué periodo de tiempo.

Algunas veces, los objetivos de reducción de las emisiones se expresan en términos relativos (por ejemplo, la disminución de un 50% de las emisiones globales en 50% para el año 2050 comparado con los niveles de 1990). Sin embargo, dichos objetivos son bastante generales, porque pueden alcanzarse de diversas formas. El hecho de mantener las emisiones tal y como están y después llevar a cabo un recorte drástico en 2040 implicaría una cantidad total de emisiones de gas de efecto invernadero, y por consiguiente un aumento de la temperatura, muy superiores a las que se lograrían si las emisiones se redujeran de forma importante el año que viene y después se mantuvieran los niveles hasta el año 2050. Por ello, aquellos objetivos que plantean una trayectoria de emisiones resultan menos vagos que los objetivos relativos, porque definen qué cantidad de gases de efecto invernadero se podrán emitir en el mundo cada año. Sin embargo, incluso con una trayectoria, existe bastante incertidumbre sobre las concentraciones que se lograrían, ya que no se sabe exactamente qué proporción de las futuras emisiones serán absorbidas por el mar o la tierra y no serán emitidas a la atmósfera, donde provocan el efecto invernadero. Una forma habitual de definir una trayectoria de emisiones es escoger el año en el que las emisiones globales deben alcanzar su pico máximo y un índice anual de disminución a partir de dicho pico.


Los científicos han analizado diversas trayectorias y el rango de resultados de concentraciones y de temperaturas que cada una de ellas ofrece. Según los datos de la agencia británica Met, las emisiones globales deberían alcanzar su punto máximo en el año 2016 y disminuir un 4% anual para que tuviéramos el 50% de posibilidades de evitar que el aumento de las temperaturas supere los 2οC. Para aumentar las posibilidades de éxito necesitaríamos que el máximo de emisiones tuviera lugar antes y que el índice de disminución anual fuera superior. De momento no existe un acuerdo internacional sobre cuándo debe tener lugar el pico máximo de emisiones, ni sobre el posterior índice de disminución de las mismas. En la cumbre sobre el clima de Copenhague, el borrador “Texto Danés” mencionaba que las emisiones debían alcanzar su punto máximo no más tarde del año 2020 (y que después deberían disminuir a hasta el 50% para el año 2050). Pero este texto fue rechazado y nunca llegó a acordarse tal objetivo. Por último, un tipo de objetivo de emisiones es la cantidad total de CO2 que el mundo puede emitir durante un periodo en concreto, a veces conocido como objetivo de emisiones acumulativas o presupuesto de carbono. Según diversos estudios, el mundo debería limitar las emisiones totales futuras a medio billón de toneladas de CO2 si queremos tener el 50% de posibilidades de evitar un aumento de las temperaturas de 2οC.